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viernes, 21 de septiembre de 2012

Capitulo 27: Paradise



Anoche soñé con Anne, la vi volviendo a casa junto a otro vampiro. Realmente no estoy segura de que sea real. Ya nada es real. Mantengo todos mis sentidos bloqueados para evadir lo que me rodea por lo que no puedo diferenciar de mis locos sueños y lo que ocurre en la casa.
Eric ha intentado de todas las formas posibles llevarme al Reino de la Luz pero no ha podido acercarse a mi sin ser lastimado, no lo siento, quiero morir. Escuché a Andrew hace tres días decir que Francisco ha mejorado, posiblemente su lazo conmigo se este deshaciendo y quizás en poco tiempo yo vuelva a convertirme en un ser independiente, donde ya no tendré razón para mantenerme viva.
Varias voces se escuchan en el primer piso de la casa, estaba comenzando una acalorada discusión.
-¿Quién rayos es él?-
-Soy Christian Torres.-
-¡Pues no eres bienvenido a entrar! Puedes largarte por donde has entrado.-
-¡Calmate Andrew! Él solo es un visitante.-
-Es mi amigo y tiene todo el derecho de estar en casa como tu o tus malditas perras.-
-¿Qué demonios estas diciendo?-
-¡Las vampiras de Laurent!-
-¡Basta! Deténganse-
Golpes contra la pared, gruñidos y huesos rotos, creo que desbloquearé mis sentidos.
-Esto no se quedará así.-
-¡Anne tranquilízate!-
-Deberías verlos.-
-¿Francisco?-
-¿Quién más?-
-Creí que...-
-Lamento decirte que no hemos perdido la conexión que nos mantiene unidos... No por completo.-
-Pero Andrew dijo...-
-Y es cierto, pero aún estamos conectados telepáticamente, no puedes romper ese lazo.-
-¿Yo?-
-Tu estas rompiendo la conexión, quieres separarnos para morir sin tener que preocuparte de mi.-
-No creí que funcionaría.-
-Pues si funcionó, aunque puse resistencia, eres fuerte cuando te lo propones.-
-Quiero morir.-
-No, no lo harás, no ahora.-
-¿Por qué?-
-Porque te necesito.-
Sus palabras me dejaron paralizada. Nadie me necesita, ¿por qué habría de hacerlo él?
-Porque eres mi hermana, mi única familia, necesito encontrar mis raíces, ¿tu no?-
-Cuando has vivido todo lo que yo he pasado y has visto como es de verdad este mundo, ya no querrías conocer nada más.-
-Pues quiero vivir, quiero ver lo que tu has visto y solo tu puedes ayudarme. Quiero comprender mi realidad y tu puedes hacerlo.-
-Ni siquiera he sido capaz de explicarme a mi misma el mundo en el que vivo, no te puedo ayudar.-
-Paradise.-
-¿Qué?-
-Vete entonces, vete y encuentra tu Paraíso fuera de la Tierra.-
-Eso es precisamente lo que haré.-

sábado, 25 de agosto de 2012

Capitulo 26: Promesa rota



El peso que  ha estado sobre mi durante este largo tiempo ha desaparecido lentamente, aunque claramente estoy mal, supongo que el hecho de luchar y entregarme a Laurent me convirtió en un montón de cenizas. Bueno, quizás exagero, pero mi rostro reflejado en los ojos de Andrew parece el de un cadáver.
''Ya no puedes hacer nada para salvarla'' Dijo Eric anoche. Pude oír un doloroso sollozo de Destiny. ''No hay solución'' Eso solo significa que la inconsciencia que me mantuvo presa durante estas semanas solo fue un pequeño anticipo de lo que pronto sucederá. Moriré y nadie hará nada para evitarlo... Un rostro brilló en mi mente, mi pequeño hermano Francisco, él esta amarrado a mi, su vida y la mía penden del mismo hilo. ¡No! Yo no debo morir, no si Francisco lo hace también.
-No te preocupes por mi, guarda tus fuerzas para luchar por tu propia existencia.-
-Sigues pensando tonterías niño, mi existencia ya no tiene la menor importancia, es un detalle irrelevante.-
-Eres una idiota.-
-No me trates como si no te importara, sé que tienes miedo, no dejare que tu vida se extinga por mi causa, aunque eso signifique entregar mi alma a la Oscuridad.-
-Simplemente deja de ser la heroína de la historia, procura mantener latiendo tu corazón que yo me preocupare del mío.-
Los ácidos pensamientos de mi hermano hicieron un extraño efecto en mi, aún asi seguiré firme en mi elección.
Andrew y Eric entraron al cuarto. Ambos me observan en silencio, saben que los veo, pero estoy en un estado casi inerte, sé que Eric intenta leer mi mente inútilmente, he bloqueado todo contacto con él, deseo hacerle fácil la separación, no pretendo ser una heroína, solo quiero que nadie sufra. Doy por hecho que mi existencia esta a punto de finalizar, ¿Cuánta esperanza podría tener alguien que ha escapado de la muerte en varias ocasiones? Algún día tenía que pasar, no puedo huir por siempre.
-¿Es... lo única salida?- La inseguridad de Andrew es más que notoria, sea lo que sea que vaya a ocurrir, o puede ser bueno.
-Si, tu mismo me lo aconsejaste, no lo olvides.- Luego de hablar, se acerco al borde de mi cama y se sentó, apretando mi mano contra sus labios.
-Espero que no te arrepientas.- Musitó Andrew antes de salir de la habitación.
-Querida princesa, solo espero que entiendas mi decisión... Te amo...- Su boca rozo la mía despacio, una lagrima salada golpeó mi mejilla, los ojos de Eric estaban inundados. Quise responderle, decirle que no se preocupara por mi, que yo estaría bien en donde sea que fuese a llegar mi alma después de muerta, que pronto ya no estaría aquí sufriendo pero no podía abrir la boca, es como si la hubieran sellado firmemente con aguja e hilo. Entonces desbloquee mis pensamientos. Mientras estuviera junto a él nada me importaría, ni siquiera la muerte, no pido nada más que permanecer junto a Eric hasta el final, no alejarme de él hasta que mi alma haya partido...
-Miranda, no... Lo siento, no puede ser asi, debo guardar silencio.- Besó mi frente y salió sin decir nada más. ¿Qué? Solo dijo ''Lo siento'' ¿y qué rayos siente? él no es el culpable de esto, no desde mi punto de vista, no desde ningún ángulo, solo Eric podría seguir mortificándose.
Algo me hacía intuir que un plan había detrás del silencio de Eric, pero no quería indagar, ahora sería solo un problema sin solución, si no puedo hacer o decir nada, muy poco importara que lo sepa.
Pasaron largas horas antes de que volviera a escuchar otra voz que no fuera la mente de Francisco. Esta vez, logré hablar.
-Dime que planeas.-
-Hola Miranda.-
-Habla de una vez.- Dio un largo suspiro, su expresión me provocó tristeza.
-Te llevaremos a tu Reino.-
-¿Qué?-
-Es lo único que puedo hacer por ti.-
No, no puede ser cierto, yo no quiero ir allá ¡No quiero! La cabeza me comenzó a dar vueltas debido a la desesperación.
-Sé que no quieres ir, pero si de eso depende tu vida, prefiero alejarte de mi para siempre.-
Completamente enfurecida, mi vista se nubló. Cualquier cosa antes que ir a un mundo donde él no va a estar.
-Me olvidaras, te lo aseguro, como Alice ya lo hizo.-
-Me lo prometiste.-
-¿Ah?-
-Prometiste jamás dejarme ir.-
-Te estas muriendo.-
-¿¡Y qué!? Tu palabra no tiene valor entonces.-
-Tu no entiendes nada. Esto es más duro de lo que parece.-
-Te odio.- Volví a bloquear mi mente, cerré mis ojos con fuerza e ignoré cada frase dicha por Eric. Esta rompiendo su promesa, ese no es mi lugar, yo no soy una princesa, soy una vampira, prácticamente un ser oscuro.
-...Espero que logres entenderme... Al menos piensa en Francisco.- Apenas pude captar las últimas palabras que dijo antes de cerrar la puerta. Francisco. Lo único que me mantiene viva ahora es lo único que me obliga a aceptar ir al Reino de la Luz. A nuestro Reino.
Y simplemente no quiero.